Una reflexión entorno a la pronunciación, entonación, ortografía y comprensión auditiva en el aula de Español como Lengua Extranjera

por Alfredo González Hermoso

Muchos piensan, incluso importantes lingüistas como María Moliner, que la pronunciación española presenta pocas dificultades debido principalmente a "la pureza de sus vocales", para concluir acto seguido que "es evidente que el español pronunciado por un extranjero difiere del que habla un español".

Esta diferencia, argumenta María Moliner, es atribuible en gran parte, aun por personas que conocen perfectamente el idioma, al cambio que los sonidos sufren al ser emitidos en dicción rápida, a la acentuación de las palabras no siempre determinada por el acento escrito y al hecho de que los monosílabos unas veces se acentúan y otras se pronuncian apoyados en la palabra contigua. Si a esto añadimos la pronunciación de los fonemas específicos del español, la dificultad de reconocer los grupos fónicos y dar a la frase la entonación que requiere, muchos son los problemas que tiene que dominar un extranjero a la hora de pronunciar correctamente la lengua.

No obstante, los autores de los manuales para aprender el español no han otorgado casi ninguna importancia a esta disciplina. Por razones históricas poco claras, a partir de los años 70, la fonética esapareció de los manuales y la invasión de la Pragmática de la Comunicación como el núcleo absoluto de aprendizaje hizo olvidar, por muchos años, que para comunicarse hay que entender y darse a entender en una lengua de manera correcta. Se pensaba que el español era una lengua transparente y que la comunicación a toda costa no necesitaba invertir ningún esfuerzo en la pronunciación.

Navarro Tomás, en su día, ya había contestado a esta idea absurda cuando escribía: "Las ideas más corrientes en España sobre esta materia se reducen a una fórmula pueril, que consiste en creer que la lengua española se pronuncia como se escribe".

Afortunadamente el Marco de Referencia Europeo ha sabido poner al día esta destreza haciendo hincapié en el hecho que la competencia fonológica supone la percepción y la producción de las unidades de sonido de la lengua y la composición fonética de las palabras así como su realización en contextos concretos. Del mismo modo insiste sobre la importancia del acento y ritmo del grupo fónico y la entonación de la oración.

Así pues, la fonética no es sólo el arte de pronunciar como es debido, es igualmente la formación del oído a nuevos sonidos, al enlace de las palabras, al ritmo y a la entonación, en una palabra, a los fundamentos de la comprensión auditiva. Se dice y se repite que el aprendiz no entiende porque el hispanohablante habla muy deprisa, pero, en realidad, el aprendiz no entiende porque no oye dónde termina una palabra y dónde comienza la siguiente.

Nuestra pronunciación tiende, preferentemente a convertir, siempre que es posible, todo conjunto de vocales en un grupo monosilábico teniendo en cuenta los principios siguientes:

  • La reducción de los grupos vocálicos a una sola sílaba es más frecuente en leguaje rápido que en lenguaje lento.
  • Cuando las vocales no son acentuadas su reducción se produce más fácilmente que si alguna lleva acento.
  • Cuando las vocales son iguales se contraen más fácilmente que cuando son diferentes.
  • La reducción es más fácil si proceden del enlace de palabras mejor que si se hallan dentro de una misma palabra.
  • El acento de la vocal fuerte extiende su intensidad a todo el conjunto vocálico. En caso de un grupo con vocales acentuadas, ambos acentos se funden apoyándose especialmente sobre la vocal más abierta.

De este modo hablar de pronunciación no es sólo hablar de la pronunciación de los sonidos y fonemas, es también y quizás ante todo poner de relieve la entonación de la palabra y de la frase. Es más importante, comenta Antonio Quilis, "aprender la entonación de la frase que cada sonido en particular". Se notan menos las faltas de la articulación de los sonidos cuando se produce una buena entonación. Una mala entonación desvirtúa por completo la pronunciación.

La entonación de la frase se centra primero en la distinción del grupo fónico que va entrecortado por pausas: pausas enumerativas, explicativas, potenciales, significativas, etc. Este grupo fónico se rige por reglas que cada locutor interpreta en función del sentido que quiere dar al enunciado. El desconocimiento de tales reglas da al enunciado del extranjero un aspecto caótico, martilleado, trastocado o confuso.

Los diferentes grupos fónicos de un enunciado siguen a la vez une línea melódica ascendente, descendente, circunfleja en función de los diferentes esquemas entonativos, y esta línea difiere de los esquemas entonativos de la lengua nativa de los extranjeros. Por fin el acento principal y secundario del grupo fónico marcan el ritmo de la línea melódica del español. El extranjero que no respeta estos principios pierde toda la musicalidad de la lengua.

En consecuencia, el estudio de la pronunciación y de la entonación es la base de la expresión y de la comprensión oral sin la cual la comunicación no puede darse, sea porque no se entiende lo que dice el nativo, sea porque uno se expresa mal y que el nativo no entiende. Por haber ignorado esta disciplina, miles de alumnos hablan el español con el acento de su propia lengua, estropean las palabras y las frases, sufren de ser percibidos por el nativo como un extranjero a la lengua aun cuando la corrección gramatical de la frase sea perfecta. Los profesores de español para extranjeros que han ignorado esta disciplina contaminan a su vez a miles de alumnos con su acento extranjero.

Asistimos en la actualidad a una toma de conciencia de esta carencia, y los profesores de español buscan libros que les propongan baterías de ejercicios de pronunciación así como las reglas que la rigen y curiosamente muy pocas cosas encontramos en el mercado. Los libros Fonética, entonación y ortografía, Tiempo para pronunciar y Tiempo para comprender que acaban de salir pretenden rellenar esta laguna.

El autor
Alfredo González Hermoso es el autor de Curso Práctico: Gramática y ejercicios; Conjugar es fácil; Puesta a Punto; Fonética, entonación y ortografía; Tiempo para pronunciar; Tiempo para comprender y Curso modular ECO; director de las colecciones Uso de Internet en el aula y Lecturas clásicas graduadas.



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